Si una persona denuncia violencia:

  1. Escuchá sin interrumpir.
  2. Creéle: la palabra de la víctima es válida.
  3. No des consejos como “dejalo” o “volve con él”.
  4. Derivá a la línea 144 o al área de género de tu institución.
  5. Respetá su decisión: no presiones a denunciar si no quiere.

Nunca digas: “¿Por qué no te vas?” → esto ignora las barreras reales (económicas, hijos/as, miedo).